“Magnífico libro de Luis de la Rasilla, en el que resalta de forma autobiográfica lo esencial en lo que nuestro tiempo no ha sido capaz de mejorar. Un libro para pensar”

Francisco José Martínez López. 10.2015

Catedrático y ex-rector de la Universidad de Huelva.

 

 

“Tu novela me pareció fascinante pero en este caso yo no soy un lector objetivo. Vi un viaje por el mundo físico y de los sentimientos muy moderno. Pero yo soy más clásico a la hora de enjuiciar la estructura. La historia del asesinato de Carmen podría haber sido lo que los antiguos llaman el hilo conductor y haber focalizado ahí la acción novelesca o policial (según se mire) para eliminar cierto aire de autobiografismo. Porque lo que hicieron o dejaron de hacer esos personajillos que pululaban por allí poco interés tiene ahora. (Para mí tampoco lo tuvo entonces y así me fue). La maldad del crimen y de quienes lo encubrieron sí es importante, porque eliminaron una conciencia del mundo. Como todos callaron asquerosamente, ese crimen sin esclarecer sí interesa en la novela para denunciar lo que Grahan Greene llamó "El factor humano". El encubrimiento de la muerte sirvió para seguir llenando bolsillos, para salvar unas relaciones diplomáticas basadas en la estupidez, en el mangoneo y en el ridículo que tan bien narró Valle-Inclán”.

 

Vicente Granados Palomares. 10.2015.

Profesor titular de Literatura Española en la UNED. Ex-Director de la UNED en Bata, 1983-84.

 

 

 

“Ya he leído con muchísimo interés un buen trozo de tu novela. Me encantan:

1) sus novedades formales, en perfecta sintonía con la intertextualidad digital actual, que yo mismo practico; 2) la autenticidad de sus personajes, particularmente los femeninos, autenticidad que provoca la identificación de tus lectores con ellas y con ellos; 3) la pertinencia y extrema actualidad de los problemas vitales tratados; 4) la diafanidad del punto de vista del narrador principal; 5) la belleza de la lengua que empleas, en la cual cabe destacar la elegancia de tu sintaxis; 6) Etc. Gracias, querido Luis, por este excelente regalo”.

 

Salvador García Bardón. 26.12.2015.

Profesor emérito de la Universidad de Lovaina. Doctor en Filosofía (Lovaina) y en Lingüística (Sorbona). Especialista en Semántica y Lexicología.

 


"¡Enhorabuena por tu autobiografía-testimonio!, se lee bien porque está bien escrita y porque lo que cuentas tiene interés. Proyecta una mirada audaz, original y rabiosamente crítica de nuestra sociedad bajo la poliédrica luz de un ramillete de experiencias vitales, necesariamente único e irrepetible. Considero un acierto el que te hayas decidido a publicarla en una versión novelada, de lectura más amena que el clásico informe-denuncia. Quienes no han tenido la suerte de conocerte personalmente y compartir alguna de esas aventuras contigo (Verona-Vence-Alexandre Marc-Federalismo Global-AIE-CIFE-Doñana-Doctorado...), tal vez experimenten alguna dificultad para encontrar el pulso vital y el hilo argumental que subyace a la obra confiriéndole unidad y coherencia. Obviamente ese no es mi caso, lo que me ha permitido disfrutarla más, si cabe. Por otra parte, estoy convencido de que, con ella, prestas un gran servicio en orden a la generación de consciencia cívica global en el lector que vive, lo sepa o no,  en un entorno cada vez más complejo e interdependiente. En más de un sentido has sido, y sigues siendo, un adelantado a la época que te ha tocado vivir, lo que puede contribuir a explicar no pocas incomprensiones, desencuentros y dificultades..."

 

 

César E. Díaz-Carrera. 27.01.16.

Profesor titular de Ciencia Política. Universidad Complutense de Madrid.


 

“’Mis pesquisas (…) se han complicado hasta extremos insospechados y no sabes cuánto me entristece lo que he llegado a saber’. La frase copiada de NOTICIA DE UN AMANECER FUGAZ de Luis de la Rasilla, es, lo creo sinceramente, el mejor y el más adecuado colofón para la historia/novela/testimonio que el autor, Luis de la Rasilla, un ferviente militante de la colaboración intercultural y el compromiso social según esta lectora ha averiguado, nos obsequia a los lectores en su impresionante, extenso y cuasi inabarcable trabajo literario que anda impetuosa y arrolladoramente en muchísimas direcciones y todas ellas, como se irá comprobando a lo largo de la lectura, de manera altamente cualificada. En una personalísima prosa que ya viene calificada desde las más altas dignidades académicas y por tanto no necesita de ningún añadido más para recomendarla, hallaremos intercaladas algunas palabras nuevas tales como: ediacción, actolectura. Hay que pensar mucho en lo que se lleva entre manos cuando entre las líneas de una obra en parte de ficción aparecen, como es el caso, informes oficiales reales, personajes que han sido públicos, noticias de asuntos que han sucedido y de las que los ciudadanos de más de sesenta primaveras guardamos recuerdo y hemos podido comprobar fehacientemente la desinformación o el goteo interesado, sin que se atendiese —en la mayoría de los casos— a la crueldad de los hechos, con que han sido tratados. Afortunadamente, en el texto, prima la esperanza, la apuesta por la formación de personas mediante la información y la enseñanza del difícil arte de vadear fronteras y procurar un Planeta mejor. En resumen, puede que muchas cosas del texto no te gusten o estés en desacuerdo con lo que Luis de la Rasilla propugna pero, recordemos que la información es poder, nos concede la libertad para decidir y ejercemos el irrenunciable don del respeto a los demás. Lee”.

 Aurea-Vicenta González Martínez.

Escritora. En Reseñas literarias, Amazon, 04.2017.

 

 

 

“Un magnífico trabajo el tuyo, impactante y diferente, amigo”.

Aurea-Vicenta González Martínez. Escritora.

Comentario en Facebook, 17.05.2017  

 

 

 

“Me encantó. ¿No habrá segunda parte? Porque realmente, me he quedado con las ganas de más.

José Antonio Infantes Fernández.

Comentario en Facebook, 06.09.2017

 

 

“Voy muy despacio, pero me está encantando, de verdad. Además me parece tan didáctica… Me identifico mucho con esa forma de leer porque es un poco lo que pasa con Internet, ¿no? Lees una cosa, encuentras una referencia de otra, vas y la lees, completas información. Felicidades, de verdad… Y no puedo dejar de destacar la profundidad sicológica de los personajes. Álvaro y Teresa son maravillosos”.

Ana Somoza. Periodista.

Comentario vía Messenger, 11.11.2017

 

  

“… no he parado hasta leerla. Me ha encantado tu escritura, el ritmo siempre sostenido que lleva al lector discontinuo que soy yo a saltar adelante y atrás continuamente para disfrutar de algún pasaje leído muy rápidamente, etc. Y su insólito carácter transmedia, tan periodístico. Claro que la difundiré. Gracias y felicitaciones”.

 

Lorenzo Vilches Manterola.

Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona. Departamento de Periodismo y de Ciencias de la Comunicación. Comentario vía correo electrónico, 02.12.17


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