Fotografía del profesor Enrique Carcelén
Fernández
 
Esta será la portada de 
DESPIERTA LA LIBÉLULA
III parte de la trilogía
NOTICIA DE UN AMANECER FUGAZ

¿Libélula?  Sí, prodigio tecnológico de un viejo ser fascinante que habita nuestro planeta desde antes de los dinosaurios. Capaz de provocar una ilusión óptica, una proyección estática de sí misma, a modo de compleja técnica de camuflaje, que confunde a sus víctimas. Iridiscente, susceptible de mostrarse con múltiples coloridos en función del ángulo de incidencia de la luz. De vuelo ágil, veloz y multidireccional. Y, sobre todo, dotada de la sofisticada y prodigiosa vista todo horizonte que le proporciona un cerebro destinado casi en exclusividad a esa función. Raros atributos que explican los pródigos simbolismos que todas las culturas le han asignado a lo largo de la historia: madurez, profundidad, comprensión del significado de la vida, poder, equilibrio, malogro de lo ilusorio, desenmascaramiento de lo real, consciencia plena de lo querido y, lo que más interesa a esta obra, visión espontánea y superadora de las limitaciones de la especie humana.